Reseña: Legendary de Stephanie Garber

Advertencia: Legendary es continuación de Caraval de Stephanie Garber, así que podrían correr varios spoilers por aquí. 

Esperé un año entero para la segunda entrega de Caraval. Mi terror era inimaginable. El primer libro terminó muy bien, salvo por el epílogo que te presentaba un ápice de la siguiente premisa a desarrollar, y se coronó como uno de mis favoritos. La cuestión era… ¿podría Legendary gustarme tanto como Caraval o la magia terminaría?

Después me enteré de la trama de este libro y quedé con todavía más dudas… comparto una sinopsis demasiado larga:

sinopsis: Después de ser arrastrada por el mundo mágico de Caraval, Donatella Dragna finalmente escapó de su padre y salvó a su hermana Scarlett de un desastroso matrimonio arreglado. Las chicas deberían estar celebrando, pero Tella aún no es libre. Hizo un trato desesperado con un criminal misterioso, y lo que Tella le debe nadie se lo ha podido ofrecer nunca: el verdadero nombre de Legend, el Maestro de Caraval.
La única posibilidad de descubrir la identidad de Legend es ganar Caraval, por lo que Tella se lanza a la legendaria competencia una vez más, y en el camino del asesino heredero al trono, una historia de amor condenada y una red de secretos … incluyendo los de su hermana. Caraval siempre ha exigido valentía, astucia y sacrificio. Pero ahora el juego está pidiendo más. Si Tella no puede cumplir con su trato y entregar el nombre de Legend, perderá todo lo que le importa, tal vez incluso su vida. Pero si ella gana, Legend y Caraval serán destruidos para siempre. (Book Lover Always).
Aquí ofendida porque no encontré muchas imágenes/art/fanart de Legendary.

Aquí ofendida porque no encontré muchas imágenes/art/fanart de Legendary.

En mi reseña de Caraval dije que Tella se redime un poco al final, pero jamás llegó a caerme del todo bien. Fue el principal factor para que empezara a dudar de Legendary. Si la protagonista del segundo libro me irritó en el primero, ¿cómo podría esperar que me agradara? Yo ya estaba preparada para el fracaso.

Y nunca llegó.

La más pequeña de las Dragna se enreda en un juego que ya no luce tanto como una ficción y la posibilidad de serlo o no fue uno de los grandes puntos que me mantuvieron a la expectativa. El Caraval que se desarrolla no es como el resto, así que de poco sirve toda la información que se tiene del libro anterior. Las pistas no son las mismas, el sitio no es el mismo, el objetivo está híper lejos del anterior.

Tella se debate entre cumplir la deuda con su misterioso amigo, así como volver a ver a su madre, y salvar Caraval. Poco a poco nos vamos percatando de lo complicado que es tomar la decisión, que puede no ser la correcta en ambos sentidos. ¡Y más cuando el mundo de Caraval se va explicando!

Legendary es un segundo libro que aporta al desarrollo de la trama y enriquece el contexto. Se profundiza en el origen de la magia y un pasado donde The Fates (seres poderosos que representan las personas de las cartas del tarot) controlaron todo, su regreso significaría no sólo el fin de Caraval y Legend, sino del orden establecido. Por otro lado, se explica la relación de las Dragna y la desaparición de su madre. ¿Cómo se relaciona todo esto? Pensé que sería un viaje bien hard de cosas sin sentido, pero juro que todo va cayendo en su lugar y dices “¡OH DIOS!”.

Una de las pocas fotos que pude encontrar #deseandomás

Los personajes…

Tella resultó ser más de lo que me esperaba. En el primer libro apareció como una niña mimada que hacía lo que quería y conseguía todo cuanto deseaba; en esta entrega se explora más su pasado, los eventos que le ha tocado vivir y justifican su comportamiento. Es notoria la crisis por descubrir qué sucedió con su madre, así como una posterior respecto al amor por la madre. La familia en general es un tema importante para Tella, salvo su padre por motivos ya vistos antes.

Es importante mencionar que Tella se ganó un sitio especial en mi corazón por toda la reflexión que hizo respecto a sus opciones, a las posibles consecuencias. Me hizo vivir con ella el juego y me llevó a pensar en elementos que no haya tomado en cuenta, es decir, me volvió su compañera.

Tella wasn’t usually one to make safe choices. In her experience, the safe choice often felt like not making a choice at all, like politely stepping back and allowing others with more power to do what the saw fit.

Hubo otros personajes que me robaron el corazón: Dante y Jacks.

Al primero lo conocimos durante el primer libro y para mi desgracia fue tan memorable que no recuerdo mucho de él, salvo que lo odié por todo lo que le hizo a Scarlett. Me permití darle una oportunidad desde el segundo capítulo porque… no recordaba muy bien… ¡y se convirtió de inmediato en mi favorito! Su presencia no es recurrente como Julian, Dante aparece cuando quiere y ayuda un par de veces, pero cuando se digna a hacerlo… ¡Muero! Es una mezcla de misterio, oscuridad y encanto que se deja ver celoso un par de veces.

En cambio, Jacks tiene esta aura maligna pero principesca que lo vuelve irresistible. Actúa para su propio beneficio, ésto debió hacer que lo tachara como el buen villano que es, pero fue imposible. No mentiré si digo que lo estuve shippeando con Tella, el que lea o leyó sabrá por qué. Quiero pensar.

   Oye, Olivia, ¿Scarlett y Julian vuelven a salir? Aparecen y su historia continúa un poco por acá, pero no son el centro.

¿Y de Legend sabremos algo? Miren, muero por hablar de Legend, pero eso lleva a spoilear más de la mitad del libro. Pero sí, se sabrá un poco de él y la búsqueda de la verdad te deja con los ojos abiertos. Yo me imaginé muchas cosas a lo largo de los dos libros… y aún así terminé sin atinarle.

La magia de Caraval en Legendary…

Como ya se mencionó antes, el siguiente juego de Caraval no es como el visto en el primer libro. Éste tiene incluso más magia y profundidad que antes, siempre manteniendo esa sensación de estar viviendo un espectáculo de circo. Incluso puede parecer más mágico, en gran medida se debe a la narración de Stephanie Garber. Tiene una habilidad impresionante para describir los hechos y lugares de tal forma que siempre parece que hay una gota de magia o la posibilidad de que suceda algo de esa índole.

Una vez más, un libro de Stephanie Garber se encuentra 100% seguro dentro de mi lista de favoritos del año. Ha rebasado mis expectativas. Cuando uno lee Legendary debe estar abierto a que es distinto a Caraval en todos los sentidos, te absorbe de una manera diferente al ser un contexto nuevo y se convierte en un dulce.

El #ToDoList de una escritora amateur

Llego seis días tarde a esta iniciativa creada por @escritoresmnemosine y @cuatrojostextos. En este mes de junio tenemos 3o retos bajo el título de #junioescritor18, ¿podré cumplirlos todos? Ese es mi objetivo.

Dejo aquí la iniciativa para quien desee seguirla.

Dejo aquí la iniciativa para quien desee seguirla.

Contexto flash

Desde San Valentín (18′) estoy trabajando en una novela (#PUC) que me flipa y tormenta por igual, éste último punto exclusivamente por la parte de la historia que estoy escribiendo. Una vez que pase todo volverá a ser mil sobre hojuelas. Mi relación con la novela, quiero decir. Los lectores seguirán sufriendo un poquito… (escuchen mi risa malévola).

Por otro lado… esa novela llevó al nacimiento de otra (#PUP), un poco más corta y con la intención de ser mucho más oscura. Una precuela que toca el origen de la maldición que tiene la familia del protagonista de la novela mencionada anteriormente. Es un lío, de esos que me gustan mucho.

#ToDoList de junio

Imposible emocionarme y decir que terminaré #PUC este mes. Le queda poco, unos escasos 15/20 capítulos y cortos. De ser la única historia y tener tiempo, sería mi única meta. Sin embargo, ando recolectando papeles, corriendo de un lugar a otro y deseando no morir en el intento de organizar un viaje kilométrico. Por lo tanto, me iré por metas realistas.

  • Actualizar un mínimo de dos veces a la semana (#PUC)es decir, 8 capítulos en todo el mes (el máximo es las estrellas). 
  • Un capítulo de #PUP cada fin de semana.
    •  Si da tiempo y no comprometo los capítulos de #PUC, hasta dos a la semana.
  • Leer un tocho o dos libros “medianos” (menos de 300 páginas).
    • Btw, reseñar el/los libro(s).
  • Practicar la paciencia con los lectores.
  • ¡Pintar en acuarela! Ejercicio de relajación.
  • Terminar este reto.

Oh, no. Creo que me pasé con los primeros tres puntos… y yo que quería hacer algo realista.

¡Anímense a participar! Y si ya lo hacen, dejen sus links 😉

Reseña: A Court of Mist and Fury de Sarah J. Maas

¿Por dónde empiezo a hablar de A Court of Mist and Fury? Lo inicié en cuanto terminé ACOTAR, quizá ya tiene un mes desde eso y se dieron unas pausas por la horrorosa semana de trabajos y exámenes parciales de la universidad. Con otros libros eso hubiese significado un bye por la paz, pero no con ACOMAF. Necesitaba regresar a él y ¡BOOOM! Casi muero.

A Court of Mist and Fury parte de los hechos de su predecesor, libro que pensé cuando salió que sería un standalone.

sinopsis: Feyre está destrozada. Y aunque tiene a Tamlin por fin a su lado sano y a salvo, no sabe cómo podrá dejar atrás los recuerdos que la acechan… ni cómo mantendrá en secreto el oscuro pacto que hizo con Rhysand, que la mantiene intensamente unida a él y la confunde. Feyre ya no puede seguir siendo la de antes. Ahora es fuerte y debe romper con todo lo que la ata. Su corazón necesita libertad. (Planeta)
Ignoremos (deliberadamente) el hecho de que las alas de Rhys no son como se narra en el libro | JoPainter - Deviantart

Ignoremos (deliberadamente) el hecho de que las alas de Rhys no son como se narra en el libro | JoPainter – Deviantart

Parece casi imposible que las cosas se pongan peor con la muerte de Amarantha, pero —claro, ¿cómo no?—sucede. Si has leído ACOTAR sabrás de Hybern, entonces una amenaza por el simple hecho de ser el lugar de procedencia de Amarantha. En este libro es una latente amenaza que sientes que se acerca en silencio y con sigilo. El rey busca la guerra utilizando el Caldero y entonces… no habrá quién los detenga. Sólo que Rhys ha trazado un plan para evitarlo, ya verán en el libro si lo consigue o no.

En el proceso… bueno, se encontrarán con una montaña rusa de emociones.

Los personajes…

Hay cierta belleza en el desastre emocional de Feyre y cómo lo lleva Sarah J. Maas en el libro, no es bello verla sufrir, sino el sentirlo real, muy humano, y eso falla seguido en la Literatura Juvenil. Feyre inicia siendo un personaje lastimado y con justificación total, prácticamente ha sido drenada de toda energía y se va deteriorando; además, tiene que lidiar con su nuevo cuerpo, las habilidades que éste trae consigo y las consecuencias de poseerlas. Yo terminaría más que abrumada y en crisis total.

Es probable que le tengamos que agradecer a Rhysand por convertirse en ese salvador que yo no vi venir en “A Court of Thorns and Roses”. Me encantaba sí, por ese misterio y natural oscuridad alrededor de su persona, por las cosas que hizo por Feyre. En esta segunda entrega es más que un simple salvador rescatando a la damisela en necesidad. Para Feyre es su complemento, entre los dos se ayudan para sanar sus propias heridas y… ¡Dios! ¡Ese romance!

Tamlin Feyre eran un mundo, ella y Rhysand son otra cosa completamente. Donde Tamlin no la dejaba ser, la sobreprotegía y era demasiado controlador; Rhys le da espacio y deja que decida qué hacer con su vida, le da tiempo y permite que aprenda a desarrollar sus poderes. Uno ve que existe un especial interés en cuidarla sin limitarla.

“He thinks he’ll be remembered as the villain in the story. But I forgot to tell him that the villain is usually the person who locks up the maiden and throws away the key. He was the one who let me out.”

Mientras que el otro personaje… fue de mi agrado que la protagonista reconociera la toxicidad de su primer interés amoroso, sobre todo porque cumple con gran parte de las características de los protagonistas masculinos: encantadores, guapísimos pero controladores as hell. Lo peor, tratan a la mujer como si fuese una muñeca que debe estar bonita y portarse bien.

Tal cual, ese fue Tamlin desde el inicio del libro. Página 25 y yo ya andaba haciendo coraje, posteriormente me dieron ganas de torcerle el pescuezo por lo que hizo —no voy a spoilear de más— y cayó de mi gracia por completo.

El dream team de ACOMAF | PhantomRin – Deviantart

Además de los personajes mencionados antes, hay cuatro nuevos que se ganaron un lugar en mi corazón: Amren, Morrigan (Mor), Azriel y Cassian. He de confesar que recién apareció Amren, yo pensé que sería rival para Feyre y se armaría un triángulo amoroso, ¡pero gran error! Tanto ella como el resto son todo menos rivales, y distintos en todos los sentidos, la familia de Rhys. Oh, claro, ya hablando de familia… también aparecen las hermanas de Feyre y esta vez consiguen mi aprobación.

Prythian, Prythian, Prythian

ACOMAF funciona a la perfección, no es un segundo libro que no aporte nada, salvo más drama. En esta entrega conocemos más  —mucho, mucho más— del mundo, mismo que se está reconstruyendo después de los cincuenta años que Amarantha.

Gracias a los viajes de nuestros protagonistas, nos aventuramos en cortes que habíamos escuchado pero no conocimos. Sus colores, un poco de su historia y peculiaridades. A mi gusto, Sarah plasmó con habilidad —y belleza— las imágenes de los lugares, haciendo que mi imaginación volara con facilidad. Mi favorito, sin duda, fue Velaris.

“Where are we going?”
Rhy’s smile widened into a grin. “To Velaris—the City of Starlight.”

Velaris es una de las las dos ciudades de la Corte de la Noche y sus ciudades, la otra es Hewn City. La primera es lo que le sigue a gloriosa, llena de luz, arte y libertad, un lugar seguro en el que me gustaría vivir. Además, Rhys ha dado muchísimo para mantenerla a salvo, lejos del conocimiento de resto del mundo. Mientras que la segunda es todo lo que se decía de la Corte de la Noche, el lugar que sirvió de modelo para que Amarantha creara su propia corte, despiadada y llena de tiranía.

A Court of Mist and Fury…

El libro ha sido un pan que me revolvió el estómago en más de una ocasión e hizo volar las mariposas por igual. Yo pensé que no me gustaría tanto cuando vi el comportamiento idiota de Tamlin al inicio, pero ¡uffff! Fue mejor que A Court of Thorns and Roses y quizá termine estando en mi top 5 de libros favoritos de 2018. Si ya terminaste ACOTAR y no has leído este, hazlo. Si no has leído ninguno… ¿qué estás esperando?

El corazón delator, ¡la segunda vuelta!

Publicado en 1943, “El corazón delator” es un cuento del escritor Edgar Allan Poe que narra la macabra historia de una persona que insiste a lo largo del relato que no está loco, aunque yo como lectora pensé lo contrario desde el primer párrafo y lo rectifique con el tiempo.

El hombre vivía con un anciano que tenía un ojo cubierto por “una tela” que le producía tal grado de ansiedad que terminó convencido de matarlo, sí, sólo por tener cataratas, ¿qué más podría ser esa tela

Noche tras noche, el protagonista metió la cabeza a través de la puerta de la habitación del señor, permitió que una linterna asomara un poco de luz y días pasaron en que el ojo de buitre, como le llama, lo halló cerrado. Eventualmente lo encontró abierto. Una cosa llevó a la otra y el viejo pasó de ser el motivo de la ansiedad a la causa de una intensa culpa que terminó delatando al hombre.

El anciano y la luz de la linterna.

El anciano y la luz de la linterna.

La culpa toma forma de un corazón palpitando en un mal momento, de ahí el nombre del cuento. ¿Realmente era un corazón o era una ilusión producida por la culpa? Partiendo de que el hombre parecía estar loco y podría sufrir alucinaciones, quizá si fuese producto de su culpable imaginación. Quizá no. Es lo divertido de estos cuentos, una cosa puede tener múltiples explicaciones porque jamás te explican de dónde provienen, en este caso, los latidos.

¿No os he dicho ya que lo que tomabaís por locura no es sino un refinamiento de los sentidos?

El cuento está narrado en primera persona y tiene la peculiaridad de contar con una serie de frases cortas que van aumentando la velocidad de la lectura, hay que mencionar la existencia de frases más largas en puntos estratégicos de los párrafos. Así se consigue que exista un equilibrio en la lectura: es veloz por momentos, tiene pausas y después retoma el ritmo anterior, y eso me flipó.

El hombre acechando al viejo | Virgil Finlay

El hombre acechando al viejo | Virgil Finlay

Sucede que me atrapan este tipo de lecturas llenas de suspenso, con toques oscuros y protagonistas con dudosa sanidad mental. A esto agrego que Poe me obliga a pensar, es necesario para comprender por completo tanto este como el resto de las obras que he leído de él. Para mí ese tipo de lecturas siempre serán las mejores, por ende, disfruté mucho este relato.

Por la forma en que sucede el hecho y el orden en que se desarrolla la trama, recuerda un poco a otro cuento del autor: “El gato negro”. Al igual que en “El corazón delator”, el protagonista es víctima de la culpa y por sus nervios termina hablando de más. Sin embargo, la ambientación y el desarrollo de los personajes es tan distinto que repetir la fórmula no se antoja cansado. ¡Es más! Me emocioné durante la lectura. En definitiva, “El corazón delator” es toda una experiencia.

No todo lo que brilla es cliché

En mis viajes por la comunidad literaria me he topado con una de las estrellas de hoy: el cliché. En su mayoría quejas. Que si es un refrito de otras ideas, que si es el típico bad boy, insta-lovetriángulo amoroso, el elegido/la elegida, la mary sue, gobierno opresor dentro de una distopía y la lista puede seguir. Sólo hay un detalle, no todo es cliché.

Ahora bien, si no todo es cliché… ¿qué es el cliché exactamente? Nuestro tumbaburros favorito nos responde con diversas acepciones a la pregunta, siendo una la relevante para el tema:

RAE

RAE, 2018 | LP.

Es decir, el cliché está conformado por características, frases y elementos —superficiales— de un personaje o situación, éstas se repiten hasta el punto del cansancio y pierden la relevancia e impacto que una vez tuvieron. Aquí entran el bad boyla nerd y el chico popular, el chico/chica con daddy issues y el insta-love de las novelas juveniles, por nombrar algunos, ¿okay?

El cliché nos habla de la forma que toma un elemento en la historia, esto significa que no toca los “roles” o el fondo. Éstos son el campo del arquetipo, una palabrita compleja con un significado profundo:

En psicología y crítica literaria, [el arquetipo] ha llegado a significar una figura/idea mítica o universal que se repite a lo largo de la historia y en todas las culturas, como el héroe y los amantes desafortunados.

En resumen y palabras sencillas, por naturaleza, el arquetipo no cae en el cliché porque son roles que representan verdades/ideas universales, aunque también pueden representar dilemas. Así, los arquetipos poseen características específicas que los distinguen unos de otros.

Romeo y Julieta, representantes del arquetipo del amor pasional y usualmente imposible con un fatídico desenlace | Ilustración: Magdalena Szymaniec

Romeo y Julieta, representantes del arquetipo del amor pasional y usualmente imposible con un fatídico desenlace | Ilustración: Magdalena Szymaniec

El problema viene cuando un personaje tiene un arquetipo de base —el héroe, por poner un ejemplo— y se construye con características que han sido explotadas al por mayor, bueno haciendo de todo y múltiples intereses amorosos. Es entonces cuando el arquetipo cruza la raya y cae en el cliché… y se gana la crítica de cierta parte del público.

Digo “cierta parte” porque el cliché no es molesto para todos los lectores, sobre todo porque el autor puede darles su propio toque.

Descripción gráfica de ciertos lectores frente al cliché, entre ellos... yo | .astama. en flickr

Descripción gráfica de ciertos lectores frente al cliché, entre ellos… yo | .astama. en flickr

Por ejemplo, el triángulo amoroso suele ser el cliché más común en la literatura juvenil romántica. Cansa, sí, cuando el autor se empeña en poner un tercer factor a la ecuación, siendo evidente que no tiene lugar en ella. Sin embargo, hay unos —como el representado en The Infernal Devices de Cassandra Clare— donde verdaderamente funciona y se le puede aplaudir por el manejo del cliché. 

Ahora bien, cuando se dice que equis libro es un cliché porque el protagonista (A) pasa por una estructura similar a otros protagonistas (B) y resulta que este protagonista (A) es el héroe… well, probablemente sea porque es un arquetipo. Es conocido como el viaje del héroe (o monomito) y Joseph Campbell lo explica muy bien.

Me ha tocado leer quejas hacia la novela distópica y sus protagonistas, “cliché” les dicen. Yo no diría que le esencia del protagonista de la novela distópica o su contexto (gobierno opresor, desigualdades marcadas, etc.) es un cliché, ¿motivo? El protagonista es el héroe y como se puede ver en el video anterior, todos los héroes pasan por el mismo viaje. Son elegidos, obtienen un mentor, pasan retos, caen, se levantan, peripecias y vencen. Es una fórmula establecida.

Y en cuanto al contexto… cada género tiene sus elementos, las sociedades distópicas generan una sensación de bienestar que oculta la opresión del gobierno y se encuentran en un punto en que basta un error para que se desate una rebelión. Así que un cliché tampoco es seguir lo marcado para cierto tipo de literatura.

Cliché es y siempre será la repetición de elementos superficiales en la construcción del personaje o frases choteadas. Uno como escritor tiene que tener mucho cuidado de no caer en ellos o manejarlos con habilidad y sacarles el mejor provecho, porque una cosa es real: siguen dando vueltas porque funcionan, hay suficiente gente que los lee e incluso los ama. Y el lector tiene de dos sopas: los disfruta (y ayuda a que perduren) o hace berrinche porque está leyendo lo mismo.

Y probablemente, si es lector asiduo de la literatura fantástica, va a leer lo mismo quince veces con nombres, colores y formas distintas, porque como vimos… hasta el héroe tiene un viaje establecido. Bienvenido, monomito.

 

Fuentes:

Los arquetipos en la literatura fantástica | #FantasyMarch

http://www.cyberchimp.co.uk/U75102/cliche.htm

 

La culpa es nuestra

En los más recientes días de estudiante universitaria, me he topado con una serie de situaciones alarmantes. De un lado hay estudiantes que no prestan atención, estudiantes con la vista en el celular y las pantallas, muy lejos de los temas a tratar. Por otro, maestros —algunos, no todos— que se desesperan rápido, que quieren la atención de todos y cada uno de sus estudiantes, profesores que se esfuerzan y eventualmente toman decisiones respecto al actuar de sus alumnos.

He aquí unas palabras de una mente tan preocupada como molesta con la situación, en ambas direcciones.

Romain Vignes | Unsplash

Romain Vignes | Unsplash

Es una verdad indiscutible que estar más pendiente del celular que de una persona que se tiene enfrente, explicando un tema, es una señora falta de respeto. Y hay que declararnos culpables, todos, porque sí hemos estado un par de veces en el papel del estudiante al que no le interesa la clase y se escapa un momento a las redes sociales. ¿Motivos? Son variados, cada individuo tendrá los propios.

Hay gente que se pasa todo el tiempo en su celular, como si el “mundo real” no existiera y el único contacto con las personas se diera a través del mundo cibernético, un “oasis”. ¿Cómo va a existir tal contacto cuando las oportunidades para socializar en persona son rechazadas? O en el caso de los estudiantes que buscan tener una preparación formidable, ¿cómo pretenden adquirir conocimiento académico si no prestan atención? Uno no se da cuenta, pero el mundo virtual puede representar un obstáculo cuando se carece de la madurez adecuada.

Hannah Wei | Unsplash

Hannah Wei | Unsplash

Un universitario debería ser maduro, debería ser consciente de los momentos oportunos y utilizar las herramientas tecnológicas, estas son la entrada a este mundo cibernético. En varias ocasiones, los profesores se llegan a quejar de nosotros, los universitarios, porque no prestamos atención, porque no consigue avanzar en el temario. Mas no falta el maestro que se queja y olvida que él también está perdiendo el tiempo y ayuda a no avanzar en las clases, cuando siempre hay un grupo de estudiantes interesados en la clase que sí están atendiendo.

Es posible que sea el profesor quien esté haciendo algo mal al dar su clase. Hay que agradecer cuando los profesores se esfuerzan por hacer su clase dinámica, cuando es algo más que solo hablar, porque nos mantiene atentas en la clase. Sabemos que muchos profesores se emocionan al hablar de temas que les apasionan, pero no todos los estudiantes sienten el mismo interés por su materia. Creo que no deben rendirse, sino cambiar la manera en que dan la clase o hallar una forma para llegar a las nuevas generaciones.

En mi experiencia, muchos de los casos se dan con profesores mayores que se mantienen con técnicas viejas y no aprovechan de dinámicas más modernas, como el clásico kahoot y nearpod.

NeONBRAND | Unsplash

NeONBRAND | Unsplash

No buscamos excusar a los alumnos, sino señalar un posible error en los profesores y aceptar la culpa del estudiante, porque terminamos perdiendo. Los profesores con gran conocimiento e intención de pasarlo, pueden terminar tirando la toalla, es decir, pierde lo que le gustaba hacer: dar clase. Y los alumnos que participaban en la clase, pierden a un gran maestro.

 

Imagen destacada: Lacie Slezak.