Reseña: A Gathering of Shadows de V.E. Schwab

Advertencia: A Gathering of Shadows es continuación de A Darker Shade of Magic de V.E. Schwab, así que podrían correr varios spoilers por aquí. 

Una vez que terminé A Darker Shade of Magic, sintiendo que terminaba muy bien como standalone, decidí no leer de inmediato el siguiente (este) libro. Fue hasta la semana pasada que tomé AGOS de mi librero y lo inicié sin leer la sinopsis.

sinopsis: Han pasado cuatro meses desde que una misteriosa piedra obsidiana cayó en manos de Kell. Cuatro meses desde que Delilah Bard se cruzó en su camino. Cuatro meses desde que el príncipe Rhy fue herido y desde que los nefastos mellizos Dane del Londres Blanco cayeron y que la piedra fue arrojada con el cuerpo agonizante de Holland por el abismo de regreso al Londres Negro. 
Ahora, inquieto tras abandonar su hábito de contrabandista, Kell tiene pesadillas sobre alarmantes eventos mágicos y no puede dejar de pensar en Lila, que despareció por el muelle tal como lo había planeado. Mientras el Londres Rojo se prepara para los Juegos Elementales […], cierto barco pirata se acerca, trayendo viejos amigos de regreso al puerto. 
Y mientras el Londres Rojo está inmerso en el esplendor y las emociones de los Juegos, otro Londres está resurgiendo. El equilibrio de la magia siempre es un peligro y para que una ciudad florezca, otro Londres debe caer… (Planeta de Libros)

Salvo el contenido intercambiado por “[…]”, la sinopsis básicamente es la misma que en inglés: larga y decidida a poner en contexto al lector. A comparación de otras que te cuentan mucho, esta te recuerda de más. No sé cuál de los dos tipos de sinopsis me caen peor, pero es lo de menos.

Arte de Victoria Ying.

Arte de Victoria Ying.

Este segundo libro consiguió que ame más los personajes, el mundo y la magia, aunque en un inicio no estaba segura de si alcanzaría las expectativas que me había creado por todo el fangirleo en Twitter y las propias que ya tenía yo a raíz del libro anterior, que me fascinó desde la primera página. En cambio, desde el inicio me di de topes con ciertos aspectos del libro:

  • El paso de la historia, relativamente lento en la primera parte.
  • Kell y Lila por su lado.
  • Alucard.

A su vez, me encantaron los siguientes aspectos flash:

  • Kell y Lila por su lado.
  • Alucard.
  • White London (sólo deben saber que un milagro ha sucedido).

1/4 a paso de tortuga

Soy muy, muy picky con la velocidad de la acción dentro de los libros, sobre todo con las segundas partes cuando se supone que la construcción del mundo ya se desarrolló en gran medida dentro del primer libro. Se me fue por completo la existencia de un contexto nuevo y una situación igual de novedosa en todos los frentes. Tanto en Red London, como los otros dos Londres… y el territorio oceánico de Arnes.

Y por más que me dijera paciencia, la dichosa paciencia no llegaba. El primer cuarto del libro fue un poco complicadola bronca no era únicamente la velocidad, sino el cambio de perspectivas. Lila, Kell, Ojka en White London y si mal no recuerdo, también hubo unas de Rhy en este rollo. O sea, había muchos POVs armando el ambiente y poniéndote al día de lo que sucedió en cuatro meses y yo… casi no pude con eso.

Como sucede con otros libros, una vez que dice “¡acción!”, la onda se prende y, ¡boom!, ya no puedes brincar del barco. Hice la paz con que Kell y Lila no se vieran tan rápido, sobre todo porque la historia va cobrando velocidad y ves cómo se desarrollan sin el otro, pero manteniéndolo presente. Eso engancha.

Kell y Lila perdidos en el espacio

Literal, perdidos en el espacio. Lila en algún punto del mar con Alucard Emery y la tripulación del Night Spire y Kell bastante resguardado en Red London; no es que no pudiese salir del palacio, sino la seguridad que hay alrededor de él y el trato que se le da después de los sucesos del primer libro.

Kell se ve sofocado, encadenado, confundido y  frustrado por la nueva situación y su mente sólo le complica la vida con las alucinaciones, la presencia de este lado oscuro y los pensamientos constantes que lo regresan a Lila. Lila,en cambio, está creciendo y haciendo lo que siempre quiso en el Night Spire, pero al mismo tiempo sigue siendo la misma persona que se tira al peligro y hace lo que quiere. Una ladrona de primeras que se da cuenta del poder que hay dentro de ella y está decidida a aprender a usarlo y probarse a sí misma que puede hacerlo, que es fuerte. Ella también recuerda a Kell aquí y allá.

Ojalá Google dijera de quién es :(

Ojalá Google dijera de quién es 🙁

Es precisamente esas frases constantes donde se recuerdan lo que me hizo tan interesante el libro. Te demuestra que puede no estar presente el otro, pero sí hacer un cambio y mover a la persona de una u otra forma. Al mismo tiempo, fue alimentando esas ganas de que se reúnan bajo el cuestionamiento de “¿qué sucederá cuando se vean?”. Y esto fue en aumento conforme subía esta fuerza que los acercaba, pero al mismo tiempo los alejaba.

Alucard Emery

Lo vi y lo odié, ¿okay? Todo fue culpa de mi capricho por tener a Kell cerca de Lila, y claro que no sucedió durante un buen de páginas. Este personaje es encantador, poderoso y se muestra intrigado por la naturaleza de Lila hasta el punto de llegar a una escena en especial que me enfureció tanto como a ella. Si ya leyeron el libro saben a qué me refiero.

Sin embargo, Emery probó ser el maestro que Lila necesitaba para comprender y trabajar en el poder que halló que poseía. Poco a poco se ganó un lugar en mi corazón y me dejó con muchas dudas. No es el simple capitán de barco, corsario; nada, resulta que su relación con los Maresh tiene tiempo, en específico con Rhy y en adición con Kell. Cuando uno se da cuenta, todos se conocen y es el “¿y aquí qué pasó?”.

La gran sorpresa… Rhy

En el libro anterior se vio una faceta de Rhy, aquí es una nueva y la agradezco. El príncipe empieza a parecer más una persona que piensa por su futuro papel de príncipe y se esfuerza por el bien de su pueblo, así como también carga con sus propios demonios. Verlo sufrir por lo que hizo pasar a Kell para regresarlo a la vida, rememorar los hechos y buscar una forma para que Kell encuentre una salida; todo eso, me rompió el corazón en varios momentos.

Pese a todo, Rhy continúa siendo ese príncipe amante de las fiestas y el relajo. En definitiva, se ven contrastes muy interesantes del personaje.

Lo último, pero no menos importante…

La narrativa de Victoria Schwab, por favor, es electrizante y profundamente evocativa. Una vez más pude ver los lugares por los que caminaban los personajes, en ocasiones incluso oler las rosas y todo lo que despertaba en White London. Las palabras son justas para construir la imaginación del lector, al menos, la mía. ¿Y la acción? Porque aquí se encuentra una gran concentración de acción, bueno, pues tampoco decepciona.

Si algo me llevo de A Gathering of Shadows es la habilidad de esta escritora de crear un mundo lleno de fantasía y vivir con sus reglas, hacer que el mundo y sus personajes te zambullan en su historia y te dejen con la necesidad de continuar con el siguiente libro.

¿Dónde puedo firmar para que Victoria Schwab sea mi maestra de Escritura Creativa? Es en serio.

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