Ready Player One, una adaptación que me funcionó

Tenía miedo a la adaptación cinematográfica de Ready Player One, es la verdad. El libro me encantó, fue un festín de Sci-Fi para una lectora que no habitúa leer tal género. Dos horas desde que salí del cine y sigo en estado de ensoñación; la mitad de mi mente se encuentra en OASIS y el resto anda intentando ubicarse en el mundo real.

Sí, me encantó la película. Es más, en este momento es de mis adaptaciones favoritas.

¡Oh, Dios mío! ¡Olivia! ¿Por qué?

Hay lectores que quieren adaptaciones fieles de los libros, hay lectores que se empeñan en ver lo que ya leyeron y no está mal, hasta hace un tiempo yo era así. ¿La verdad? Ya no me funciona, necesito que me cuenten un poco más, que me justifiquen por qué debería ver la película si ya leí el libro y no me van a contar nada nuevo.

No estoy diciendo que se saquen de la manga cosas que ni al caso o que tomen los nombres de los personajes y cambien la historia de manera tan dramática que no quede rastro del libro. Para eso mejor cambien los nombres y tengan una historia original, punto.

PHOTO ILLUSTRATION BY ELIZABETH BROCKWAY/THE DAILY BEAST

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¿Qué sucedió con Ready Player One? Sacaron cosas y agregaron otras. Será un sacrilegio para ciertos fans pero muchas de estas elecciones me parecieron correctas. Es un lío agarrar un libro y transportarlo a la pantalla, ¿por qué? Evidentemente las 400 y pico páginas del libro, longitud de mi copia, contienen más eventos de los que se puede contar en cualquier película sin aburrir a la gente.

Con una adaptación, el director tiene que comprender el corazón del libro, su esencia. La línea que quiere seguir tiene un papel importante al momento de decidir qué se queda y qué se va. Además, no todo lo literario funciona para una película, el lenguaje es distinto, hay que entenderlo. Mientras que en la novela te sirve describir todo el trayecto desde que se baja del coche hasta que llega al mostrador y compra un chocolate, porque en el proceso se cuentan otras cosas y demás, en una película resulta tedioso que te muestren todo. Yo quiero ver lo que resulta relevante y útil. Aquí no aplica, o debería aplicar, el relleno.

El resultado de este “quita y pon” en Ready Player One me cayó como anillo al dedo. Como podrán imaginarse, se tomaron varias libertades creativas al momento de realizar la película. Para empezar, the Hunt tiene una conformación distinta, es decir, el proceso para conseguir las llaves difiere del original, al igual que la cantidad de pruebas. Asimismo, los eventos relacionados con la vida de ciertos personajes —si ya leíste Ready Player One sabes a qué me refiero— y el desarrollo de Art3mis y su relación con Wade/Parzival, que me pareció más profunda y menos fundamentada en el conocimiento de Art3mis respecto a la cultura popular y Halliday en específico.

Básicamente la historia sigue a Wade, aka Parzival en OASIS, quien después de la muerte de Halliday emprende la búsqueda de las tres llave para conseguir el premio añorado por todos: el Easter Egg de Halliday. Entre lo que se obtiene de él está la propiedad del mismísimo OASIS, el mundo de realidad virtual que es el punto fundamental de la vida en 2045. Durante la aventura, se le une Hache, Daito, Sho y Art3mis. The High Five.

REDOVA

Probablemente lo anterior debí decirlo desde el principio, pero no había momento oportuno.

Ready Player One no se queda con el material del libro y sus fans no salen con la sensación de haber visto el libro. Es una película que aún con sus cambios y puntos débiles —porque los tiene y deliberadamente decidí no hablar de ellos— consigue atraparte y lo más importante, te hace sentir en OASIS. Te emocionas porque “funcionan” los nuevos elementos, porque vives la película y hay cosas nuevas para apreciar. Eso es lo más bello de una buena adaptación.

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