The Last Jedi: Una creación incomprendida

Luego de dos largos años llega a las salas de los cines el octavo episodio de la saga de Star Wars: The Last Jedi. Después de haberla visto, quedé en estado de shock debido a la cantidad de críticas negativas que ha recibido, la película me en-can-tó. Este texto será un poco de todo: análisis, crítica, argumentos, lo que más me gustó, lo que menos y por supuesto algunos spoilers.

Para empezar, la película ya está del otro lado sólo por el hecho de ser parte de una saga tan famosa y trascendental como Star Wars. La sola clásica entrada es capaz de provocar lágrimas de emoción en los fanáticos; ni qué decir del emblemático soundtrack, las largas escenas de batalla, las transiciones estilo Power Point entre escenas, el halcón milenario, el sonido de los sables de luz al moverse, volver a ver a los antiguos personajes, etcétera. Lo que quiero decir es, que tiene tantos elementos que son amados por millones, que su simple existencia genera adrenalina y una extraña nostalgia emotiva y feliz en los conocedores de los episodios.

Sin duda la crítica que escuché con más frecuencia fue que era imposible que la leyenda jedi Luke Skywalker hubiera perdido todas las esperanzas y se hubiera aislado – literalmente – del resto de la galaxia, pero desde mi punto de vista su reacción es totalmente lógica y sobre todo humana. Comprendamos un poco al personaje, ha presenciado dos veces las terribles consecuencias de que un jedi se vuelva parte del lado oscuro, sin mencionar que en ambas ocasiones se trataba de un familiar cercano, la primera vez su padre y la segunda su sobrino.

Darth Vader y Kylo Ren afectan de manera directa la historia de Luke, tanto uno como el otro son figuras importantes y dominantes en el lado oscuro – por lo que atentan constantemente contra todo por lo cual él lucha – y son culpables de la muerte de personas importantes en su vida como Obi-Wan Kenobi y Han Solo. Con la diferencia de que en el caso de su sobrino, Luke fungía como maestro y ante lo sucedido sintió que había fallado en sus obligaciones como tal, por lo cual se adjudicó toda culpa.

Si por un momento tuvo el instinto de terminar con la vida de Ben Solo, fue precisamente porque quería evitar que se repitiera la misma historia en su familia. No podemos ignorar que se arrepintió al instante y que toda persona toma decisiones incorrectas en situaciones desesperadas, fue una reacción errónea pero tenía el propósito de proteger a la galaxia de una tragedia.

Lo importante, fue que al final cambió de parecer y aceptó la tarea de ayudar a la Resistencia y enseñarle a Rey algunas cosas sobre la fuerza. Me pareció un detalle adorable que Luke se haya visto motivado por el antiguo holograma de Leia proyectado por R2d2 y que Yoda también haya puesto su granito de arena para hacerlo entrar en razón, provocó que los espectadores recordaran con ternura sus aventuras en anteriores películas.

Mi personaje favorito es Rey, cool e icónica son las palabras que vienen a mi mente al intentar describirla; no falló en dejarme con la boca abierta cada vez que utilizaba la fuerza o manipulaba el sable de luz y lo único que podía pensar al verla era “Wow”. Sin embargo, también logró conmovernos, al mostrarnos con detalle todos sus sentimientos, hasta los más profundos y complejos.

Desde mis ojos es una auténtica jedi, pues es perseverante, poderosa, convencida de la causa que apoya y dispuesta a pelear por ella. La escena en que levanta las rocas para permitir el paso de los integrantes de la Resistencia es sin lugar a dudas una de mis preferidas.

Otra crítica recurrente fue que no había manera en que tan sólo un par de lecciones hubieran bastado para el entrenamiento de Rey, pero en el episodio anterior se mostró en múltiples ocasiones que tenía un don inexplicable que la hacía capaz de manejar la fuerza a su antojo. La utilizó para que un stormtrooper la liberara de una celda y para resistir al interrogatorio del mismísimo Kylo Ren, quien impresionado admitió: “She is strong with the force, untrained, but stronger than she knows”.

Parecería imposible que Kylo Ren: un ser despiadado, asesino de Han Solo, responsable de más de una masacre y líder en la Primera Orden – por mencionar algunas cosas – pudiera generar sentimientos de compasión en la audiencia, pero sucedió.

La reacción que provocó es la más extraña que he visto para un villano, consigue volverse de lo más intrigante, convencernos de su confusión entre luz y oscuridad e incluso que se le quiera un poco. Sin embargo, dar a conocer esta nueva faceta de su personalidad no lo llevó a perder la presencia imponente y escalofriante que lo caracterizó en The Force Awakens, misma que lo hizo despreciable para muchos.

Me gustó también que pudiéramos verlo más sin la máscara, nos permite ver su lado humano y sus expresiones faciales, las cuales nos conectan con sus sentimientos. Considero que fue un factor que influyó mucho en el cambio en la percepción que se tenía del personaje.

No se puede negar la intensa química entre Rey y Kylo Ren, a pesar de ser completamente opuestos su relación es cautivadora y romántica. Todas las escenas de Reylo son profundas y tienen una inmensa carga emocional, sin importar que en la mayoría no se encuentran juntos. La incorporación de una conexión telepática a su historia resultó en algunas de las mejores escenas y la manera en que la música se detenía cada vez que sus mentes se comunicaban las llenaba de suspenso.

Tal vez lo que hace interesante y triste a este romance es que es imposible, son dos personas bastante solas que podrían complementarse pero sus ideales e intereses son contrarios.

Personalmente, mi escena favorita y la que me pareció la más emocionante en toda la película fue la batalla de Rey y Kylo Ren contra la guardia pretoriana de Snoke, pelear como un equipo los hizo ver invencibles. A pesar de que creyó saberlo todo, ni siquiera el Líder Supremo pudo prever que Ren se tornaría en su contra para unir fuerzas con Rey. Por un segundo todo parecía encajar, pero después llegó la invitación de Kylo Ren.

Ni yo podía creer que deseaba con todas mis fuerzas que Rey aceptara la propuesta de unirse al hombre más malvado en la galaxia, pero por el otro lado también quería que se mantuviera fiel a la Resistencia. Sobra decir que me rompió el corazón que terminaran alejándose, pero no quedé insatisfecha con la decisión final, era lo correcto y no podíamos quedarnos sin villano y sin heroína.

Todos los personajes de la saga están creados para ser admirados y monumentales, pero para nada lo lograron con Rose, incluso su hermana logró ser más sobresaliente y agradar más al público que ella en el corto intervalo de tiempo que estuvo en escena.

La historia de Finn y Rose no era tan mala, intentaban llevar a cabo un plan como cada pequeño grupo de personas en la película, mientras se involucraban en la trama las historias de su pasado; pero estos dos actores no lograron hacer las escenas entretenidas o sentimentales. Lo que salvó su travesía es lo tierno que es BB8, quien nos conquista con el simple hecho de estar en pantalla.

El supuesto romance entre los personajes fue inexistente para mí, no se sentía en el ambiente el feeling que provocan las parejas explosivas, ni el beso fue suficiente para forzar algo de química o provocar un sentimiento en el público.

Con respecto a la comedia no me sorprendió, ya que siempre ha estado presente en la saga de una manera u otra. Rian Johnson jugó con los personajes, con sus traumas y los hizo actuar de manera realista en relación con sus sentimientos y con su pasado, realmente admiro su trabajo y entiendo su visión. Recomendaría la película sin pensarlo dos veces, la disfruté cuan larga fue y el soundtrack hizo cada momento todavía más épico y emocionante.

Pensamientos sobre Stranger Things 2

Después de esperarla por meses, al fin está aquí, sí, hablo de la segunda temporada de Stranger Things. Pretendamos que decidí hacer este texto casi un mes después del lanzamiento para no arruinarle la serie a nadie y no que en realidad lo comencé desde que terminé de verla, pero la vida se ha atravesado en el camino. Si amas la serie tanto como yo, todavía tienes la misma emoción y obsesión que el 27 de octubre, por lo tanto, este texto es para ti. Sobre advertencia, no hay engaño: muchos spoilers a continuación.

Primero que nada, un aplauso a los Duffers por escuchar a sus fans y entregarles en bandeja de plata lo que pedían a gritos, empezando con el Snowball. Todos queríamos que Mike pudiera cumplir su promesa de ir al Snowball con Eleven y ese sueño se hizo realidad. La verdad es que no se puede expresar con palabras lo mágicas que son las escenas de mileven, sus miradas y reacciones parecen tan reales y son tan adorables que cada escena suya provoca fuertes emociones de todo tipo en los espectadores. La conexión entre los personajes es tan fuerte que puede sentirse hasta en las escenas donde no están juntos o cuando uno habla del otro. El beso y el reencuentro fueron algunos de mis momentos favoritos de la temporada, ya que los actores lograron mostrar a la perfección los sentimientos de Eleven y Mike.

También nos dieron un regalo con el regreso de mi personaje favorito: Eleven, quien en un principio moriría en la primera temporada. Millie Bobby Brown la ha descrito como “a badass female character” y entiendo por qué, todo lo que hace provoca una mezcla extraña entre emoción, admiración y asombro, ya sea por sus superpoderes o por su personalidad. Eleven logra expresarse aun cuando no habla mucho, sus expresiones faciales son tan precisas que permiten entender lo que está pasando por su cabeza.

No pudieron elegir a una mejor persona para cuidar de Eleven que Hopper, ya que ambos se encontraban solos en el mundo. Hopper tenía experiencia con la paternidad y necesitaba a alguien después de la muerte de su pequeña hija. Esta unión nos dio varias escenas maravillosas, ya que si de por sí es difícil tratar a un adolescente, más lo es si este tiene superpoderes; pero a pesar de todas sus discusiones, Eleven aprende mucho de él y decide aceptar la protección que le ofrece.

Es necesario mencionar el criticado séptimo capítulo, para ser honesta fue algo cansado de ver, por supuesto, tuvo sus momentos como “Bitchin” y Punk Eleven, pero mi primera impresión fue que estaba de sobra y no encajaba. Sin embargo, ahora después de pensarlo mejor, considero fue necesario para consolidar la trayectoria de Eleven y entender un poco más su pasado, era imposible dejar tantos cabos sueltos. El personaje debía tomar una decisión que de cierto modo construiría su destino. Después de conocer los tres “mundos” que forman parte de su historia – el de su madre y tía, el de su hermana y el de sus amigos – descubre que sólo pertenece a uno y elige cumplir su misión en él para salvar a las personas que quiere y la quieren. Además durante el proceso aprendió a manipular sus poderes y se dio cuenta de que no quería utilizarlos para fines vengativos y mucho menos maliciosos, esa no era ella. Pero, en mi opinión, pudieron hacerlo menos largo omitiendo algunas escenas de relleno.

No podemos negar que al final de la primera temporada, muchos odiábamos a Steve Harrington, probablemente por alguno de sus múltiples tropiezos a lo largo de la temporada. Incluso cuando llegó a la casa de los Byers para salvar el día, quería que se fuera, lo admito.

Además, parecía lógico que Nancy terminara dándose cuenta de que en realidad estaba enamorada de Jonathan – al menos yo, lo consideraba un hecho seguro – ya que experimentaron juntos el dolor causado por la impotencia ante lo que estaban viviendo. Desde mis ojos, no había modo de que no terminaran juntos, la protección mutua y vivencias compartidas no podían pasar desapercibidas. Pero no, esa escena en el último capítulo donde Nancy está abrazando a Steve, lo dijo todo y provocó que se le odie un poco más.

Puede que en la primera temporada Steve no haya logrado ganarse los corazones de los fans ni peleando desinteresadamente contra el demogorgon, pero sin duda lo logró en la segunda temporada. La verdad es que hasta su mirada cambió de temporada a temporada, su constante preocupación por Nancy hizo que a la audiencia se le rompiera más el corazón que a él cuando terminaron tan abruptamente. A pesar de lo triste que fue la ruptura, dicen que es mejor saber la verdad que vivir en una mentira y la verdad es que Steve no comprendía a Nancy, ya que no estuvo tan involucrado en la situación. Además que Nancy descubriera sus verdaderos sentimientos era solamente cuestión de tiempo y tal vez algo de alcohol.

Pero para nuestra sorpresa, Steve tuvo un papel fundamental en esta temporada, fue la resiliencia en persona, lejos de deprimirse pasó la página y construyó una alianza con los niños que resultó en muchas aventuras peligrosas y divertidas. A los fans les gustó tanto la evolución de su personaje que incluso lo apodaron Mom Steve por su actitud protectora con los niños, en especial con Dustin.

En la temporada pasada no pudimos ver mucho de Will, sólo en flashbacks o en escenas cortas, pero esta temporada fue diferente. La actuación de Noah Schnapp fue increíble y aclamada por todos, logró representar la transición de Will a Mind Flayer logrando reacciones opuestas como ternura y miedo en los televidentes.

Parte de lo que hace a la serie única es su banda sonora, la cual logra generar un sentimiento de suspenso, que mantiene al espectador al filo de la butaca y crea el ambiente nerd y aterrador que caracteriza a la serie. También, la incorporación de los clásicos de los ochenta a ciertas escenas las hace nostálgicas e incluso ha provocado que Every Breath You Take, Africa y Waiting For A Girl Like You se vuelvan parte de mis canciones favoritas.

Stranger Things es una serie dramática, no obstante, varias escenas logran sacarnos una sonrisa, algunas de mis favoritas son cuando Steve ayuda a Dustin a guardar un demodog en el refrigerador, cuando Eleven se disfraza de fantasma y la pelea entre los dos Venkman.

A pesar de que la historia está situada en otra época y es ciencia ficción, detrás de las criaturas sobrenaturales, telequinesis y laboratorios, están temas actuales y serios como el bullying, la aceptación de los rechazados y la corrupción por parte de instituciones gubernamentales; por lo que la serie metafóricamente hace un llamado para crear una sociedad más empática y comprensiva.

La segunda temporada terminó igual que la primera, con un “final feliz” y no quedó inconclusa, todos los problemas se solucionaron de cierto modo, pero da un plot twist que deja a los fans ansiando saber qué es lo que pasará después.

Recomendaciones para combatir el “Overthinking nocturno”

Todos tenemos algo que nos causa preocupación y hace que nuestros pensamientos den vueltas en círculos sin llegar a ningún lado. Por supuesto, algunas personas no son aprensivas y por tanto, no se ven envueltas en esta situación. Lo último no es mi caso, soy una persona cuya mente nunca se detiene, que “piensa demasiado”, si es que algo así es posible, y mis pensamientos son capaces de arrebatar mi tranquilidad.

Este texto va dirigido a los overthinkers como yo. Compartiré algunas recomendaciones sobre lo que me ha sido útil y al mismo tiempo explicaré cómo me convertí en lectora.

Si es que tengo alguna preocupación, esta decide hacer su aparición durante la noche cuando trato de dormir. Evadirlas durante el día me es más sencillo, pues me encuentro ocupada e interactuando con las personas a mi alrededor.

Hace algunos años, ante mi dificultad para conciliar el sueño, mi mamá sugirió leer un libro antes de dormir.

El primer paso para utilizar la lectura nocturna como apoyo es la elección del libro perfecto.

Mi recomendación es buscar un libro cuya historia esté situada en una época o lugar que nos sea ajeno –en esta clasificación se encuentran también los libros de ciencia ficción–  y asegurarnos de que los problemas de los personajes no se parezcan en nada a los nuestros. No queremos que el libro nos recuerde eso que estamos tratando de olvidar.

Mi último consejo con respecto a la búsqueda es elegir un libro cuyo autor o saga se caracterice por tener historias felices, tranquilas o que sean tan diferentes a nuestra vida cotidiana que no puedan lograr desesperarnos.

Entre todos los requisitos anteriores no debemos olvidar que el libro debe tratar un tema que sea de nuestro interés, pues el objetivo no es que el libro nos aburra tanto que nos quedemos dormidos, sino que el libro nos ayude a despejar la mente de nuestra realidad y la ponga a pensar en algo diferente.

Leer el libro en cuestión sólo por la noche provocará que esperemos con ansias ese momento en el que saltamos a la cama con el fin de retomar la historia. Sin embargo, será una lectura bastante lenta. Probablemente sólo tengamos tiempo de leer dos o tres capítulos y por más buena que sea la trama, debemos aprender a desprendernos.

No queremos que ahora sea el libro quien no nos deje dormir, ya habrá otros libros que llevemos con nosotros a todos lados y que leamos todo el día sin parar.

Si antes de leer este texto ya eras un lector, esta recomendación te quedará como anillo al dedo, pero si no, esta es tu oportunidad para comenzar tu travesía y obtener un beneficio. Recuerda que eres libre de hacer tus modificaciones si a tus preocupaciones les gusta dar presentaciones en las mañanas o en la tardes.

 

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