De cómo sobrevivir a “Tele” y no morir en el intento

Vengo con una entrada un poco distinta a lo normal, es entre una anécdota y un advise de lo más personal y relacionado por completo con mi vida universitaria, esa que me suele mantener demasiado ocupada y convierte el blog en el pedacito de cielo que todos desean.

En mi universidad, cada año una nueva generación se enfrenta a la materia de Tele, oficialmente llamada en mi plan de estudios como “Laboratorio de Producción Televisiva Digital”. Un nombre demasiado fancy, rimbombante o como quieran decirle. La verdad, no le veo el caso a título tan extenso cuando al final del día todos la conocen comúnmente como “Tele”. Y ese mote debe ser tan temido como apreciado.

Sam McGhee.

Sam McGhee.

Si mi memoria no me falla, teníamos clase los miércoles y los jueves. Así que los primeros tres días del semestre fueron una agonía… okay, exagero un poco, pero sí estaba muy, muy preocupada. Creo que se lo recordaré toda la vida a mis amigos para que sepan que me traumaron antes de empezar, porque gracias a ellos supe la existencia de la materia desde casi mitad de mi último semestre del colegio. Long story short, me empecé a estresar desde antes de iniciar el semestre. Ya me veía muerta, muy muerta, para cuando llegara mayo.

Pero no morí. A decir verdad, viví en un estado de pánico constante que en cierto punto se convirtió en un “pasemos la materia bien y hagamos las cosas más sencillas”. Veo hacia atrás e incluso me puedo reír un poco de mi absurdo comportamiento, el mundo no se estaba acabando pero yo sentía que así era. Claro, ahora ya sé las dificultades y conozco como salir de ellas a mi manera, que definitivamente jamás será la más sencilla porque eso no parece estar en mi lista.

Aquí van un par de consejos para no morir en el intento de pasar materias prácticas que conllevan trabajo en equipo a tandas excesivas.

Para empezar… elige bien a tu equipo

A ver, que sea tu amigo y te caiga a toda madre no significa que sea buena elección para trabajar contigo. De hecho, podría tener el efecto contrario si no se ponen límites, es decir, si se ven procrastinando en Netflix en vez de estudiar. No te preocupes, tus calificaciones te lo van a indicar y maybe decidas hacer equipo con otras personas.

Well, en Tele no se podía cambiar de equipo. Llegan juntos hasta el final, no hay excepciones. Un poco de miedo, ¿no? Este era mi mayor temor al inicio del semestre. Recuerdo que el profesor nos sugirió no hacer equipo con nuestros amigos porque las amistades corren riesgo, varios siguieron el consejo, otros no.

Cada uno fue un mundo distinto. Mi equipo estaba conformado por tres personas y una servidora. En enero casi no nos conocíamos, pero con el paso del tiempo y la convivencia fuimos aprendiendo en qué era buena cada una, los ritmos de trabajo, las mejores formas de hacer las cosas y lo más importante: en nuestras una tenía lo que la otra no, nos complementábamos.

Raw Pixel.

Raw Pixel.

Nunca fuimos las mejores pero el sabor que me llevo del equipo es que fue muy bueno, todo por ser distintas.

El chiste no es estar rodeado de personas que te caigan bien, sino con las que tengas química al trabajar, que los integrantes sean tan distintos que haya pie a hallar las cualidades que uno no tiene y el otro sí, para poder hacer un buen trabajo. A tus amigos los verás en tus tiempos libres, el aprendizaje que uno se lleva en grupos con personas tan distintas es muy grande.

¿Te están explicando cómo funciona equis equipo? ¡Apúntalo!

Apunta todo. Sí, ya sé. Existe Internet y probablemente ahí encuentres la respuesta con Dr. Google, pero te ahorrarás un buen rato buscando la respuesta adecuada. ¿Te están diciendo para qué funciona equis botón cuyo nombre no es obvio? Escríbelo en las notas de tu celular, tablet o en una libreta, te podría funcionar mañana.

Mi equipo siempre tuvo a la mano un pequeño glosario con las funciones de los botones que nos explicaron en una clase de introducción a la cámara de video que usamos, una Panasonic no sé qué. Yo era la encargada de esa libreta, porque era mía (ja, ja, ja) y siempre nos acompañó en nuestras largas jornadas de grabación. Principalmente funciona cuando te estás acostumbrando al equipo, con el paso del tiempo la cosa se vuelve más rutinario e intuitivo.

La bolsa con el kit de grabación

Va, no le llamábamos así. Sólo era una bolsa que siempre tenía lo esencial:

  • Extensión kilométrica.
  • Una caja de tizas (dura todo el semestre).
  • Claqueta (sí, te sirve).
  • La sombrilla (parecerá muy obvio pero las cámaras se calientan con el sol y quedan hirviendo).
  • La libreta.
  • Memorias (2, una para grabar y una de emergencia).
  • Lápiz, pluma, algo para apuntar.
  • Hojas.
  • Audífonos.

¡Planea lo que vas a hacer!

Raw Pixel.

Raw Pixel.

Esto nos falló demasiadas veces como para contarlas con una mano. Si vas a salir a grabar necesitas un storyboard y conocer la locaciónasí en negritas porque nos solucionó la vida cuando empezamos a hacerlo.

En cuanto a la locación (espacio de grabación)… una cosa es que tengas idea de cómo es el lugar y otra de cómo puedes utilizar el lugar para hacer la mejor grabación. El scouting es una muy buena idea. Pasa por ahí, toma fotos, camina recreando el trayecto. Si haces esto antes del storyboard va a ser mucho más sencillo.

No es necesario que reúnas a todo tu equipo para hacer el storyboard, pero todos deben tener una noción de cómo va a estar la jugada ese día. No quieres perder tu tiempo, ¿verdad? Entre más rápido salgas de ahí, con el trabajo bien hecho, mejor. Así no tendrás que regresar al día siguiente para grabar de nuevo. Tampoco te compliques la vida. Estás aprendiendo, nadie espera que hagas la siguiente película galardonada con el Óscar a Mejor Película.

¡El talento!

O actores.

En el caso de mi clase, había una serie de restricciones: prohibido que aparezcan personas del equipo o estudiantes de la misma carrera en la universidad y la más importante… no repetir actores.

Si tienes amistades que son actores o les gusta actuar, no las quemes con las primeras prácticas. Los primeros ejercicios representan gran reto para el talento, es decir, gestos, ejercicios de ángulos y demás. Y recuerda, en tus amigos siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte, no te estreses. Incluso los desconocidos en la universidad pueden llegar a salvar vidas, sólo pregunta.

Lo que más temía: ¡repiten!

Andre Hunter.

Andre Hunter.

Oh, Dios mío. Creo que era la palabra que más odié en el semestre, la que me hacía decir “no, por favor” mientras se hacían las retros en el salón. Es más, prefería que se la dijeran a mi equipo cuando yo no rondaba por ahí.

De estar en mis manos yo me hubiese saltado todas las retros con tal de no escuchar el “¡repiten!”. Hasta la fecha sigo suspirando con pesar y comprendiendo el temor de mi yo del pasado. Repetir significa que debes tener la práctica lista para la siguiente semana, al mismo tiempo que la que toca. Y es tortuoso, sabes que el tiempo está en contra.

No te preocupes, una vez que le agarras a esto de la grabación, todo empieza a ir más rápido o simplemente dejas de repetir.

Tips sueltos

  1. No te compliques la vida como yo.
  2. Delega tareas. Ubica qué es lo que cada uno hace mejor y repartan el trabajo.
  3. Apunta las retros para no cometer los mismos errores.
  4. SIGUE LAS INSTRUCCIONES. ¿Dice zombie? ¿No? No te arriesgues sin averiguar qué tanta brecha hay para la creatividad.
  5. Scouting. 
  6. Storyboard.
  7. Llora cuando sientas que necesitas llorar, grita cuando sientas que debes gritar, pero no seas agresivo con tus compañeros. Tienen un semestre por delante, ¿recuerdas?
  8. Baja todo el material de la SD y respáldalo en varios lugares (USB, nube, equipo). Sé paranoico por una vez en tu vida.
  9. ¿Algo raro en tu cámara o demás equipo? Acude, llama o ponte en contacto con un profesor o alguien que te pueda ayudar. No andes picando cosas, no explota la cámara, pero por si las dudas.
  10. No olvides el equipo en lugares públicos. ¡NUNCA!

 

Y por favor… no seas como yo y vayas dejando las llave de tu casa en todos lados, o tu celular.

Creo que con esto se puede sobrevivir bastante bien, al menos no morí.

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