Pensamientos sobre Stranger Things 2

Después de esperarla por meses, al fin está aquí, sí, hablo de la segunda temporada de Stranger Things. Pretendamos que decidí hacer este texto casi un mes después del lanzamiento para no arruinarle la serie a nadie y no que en realidad lo comencé desde que terminé de verla, pero la vida se ha atravesado en el camino. Si amas la serie tanto como yo, todavía tienes la misma emoción y obsesión que el 27 de octubre, por lo tanto, este texto es para ti. Sobre advertencia, no hay engaño: muchos spoilers a continuación.

Primero que nada, un aplauso a los Duffers por escuchar a sus fans y entregarles en bandeja de plata lo que pedían a gritos, empezando con el Snowball. Todos queríamos que Mike pudiera cumplir su promesa de ir al Snowball con Eleven y ese sueño se hizo realidad. La verdad es que no se puede expresar con palabras lo mágicas que son las escenas de mileven, sus miradas y reacciones parecen tan reales y son tan adorables que cada escena suya provoca fuertes emociones de todo tipo en los espectadores. La conexión entre los personajes es tan fuerte que puede sentirse hasta en las escenas donde no están juntos o cuando uno habla del otro. El beso y el reencuentro fueron algunos de mis momentos favoritos de la temporada, ya que los actores lograron mostrar a la perfección los sentimientos de Eleven y Mike.

También nos dieron un regalo con el regreso de mi personaje favorito: Eleven, quien en un principio moriría en la primera temporada. Millie Bobby Brown la ha descrito como “a badass female character” y entiendo por qué, todo lo que hace provoca una mezcla extraña entre emoción, admiración y asombro, ya sea por sus superpoderes o por su personalidad. Eleven logra expresarse aun cuando no habla mucho, sus expresiones faciales son tan precisas que permiten entender lo que está pasando por su cabeza.

No pudieron elegir a una mejor persona para cuidar de Eleven que Hopper, ya que ambos se encontraban solos en el mundo. Hopper tenía experiencia con la paternidad y necesitaba a alguien después de la muerte de su pequeña hija. Esta unión nos dio varias escenas maravillosas, ya que si de por sí es difícil tratar a un adolescente, más lo es si este tiene superpoderes; pero a pesar de todas sus discusiones, Eleven aprende mucho de él y decide aceptar la protección que le ofrece.

Es necesario mencionar el criticado séptimo capítulo, para ser honesta fue algo cansado de ver, por supuesto, tuvo sus momentos como “Bitchin” y Punk Eleven, pero mi primera impresión fue que estaba de sobra y no encajaba. Sin embargo, ahora después de pensarlo mejor, considero fue necesario para consolidar la trayectoria de Eleven y entender un poco más su pasado, era imposible dejar tantos cabos sueltos. El personaje debía tomar una decisión que de cierto modo construiría su destino. Después de conocer los tres “mundos” que forman parte de su historia – el de su madre y tía, el de su hermana y el de sus amigos – descubre que sólo pertenece a uno y elige cumplir su misión en él para salvar a las personas que quiere y la quieren. Además durante el proceso aprendió a manipular sus poderes y se dio cuenta de que no quería utilizarlos para fines vengativos y mucho menos maliciosos, esa no era ella. Pero, en mi opinión, pudieron hacerlo menos largo omitiendo algunas escenas de relleno.

No podemos negar que al final de la primera temporada, muchos odiábamos a Steve Harrington, probablemente por alguno de sus múltiples tropiezos a lo largo de la temporada. Incluso cuando llegó a la casa de los Byers para salvar el día, quería que se fuera, lo admito.

Además, parecía lógico que Nancy terminara dándose cuenta de que en realidad estaba enamorada de Jonathan – al menos yo, lo consideraba un hecho seguro – ya que experimentaron juntos el dolor causado por la impotencia ante lo que estaban viviendo. Desde mis ojos, no había modo de que no terminaran juntos, la protección mutua y vivencias compartidas no podían pasar desapercibidas. Pero no, esa escena en el último capítulo donde Nancy está abrazando a Steve, lo dijo todo y provocó que se le odie un poco más.

Puede que en la primera temporada Steve no haya logrado ganarse los corazones de los fans ni peleando desinteresadamente contra el demogorgon, pero sin duda lo logró en la segunda temporada. La verdad es que hasta su mirada cambió de temporada a temporada, su constante preocupación por Nancy hizo que a la audiencia se le rompiera más el corazón que a él cuando terminaron tan abruptamente. A pesar de lo triste que fue la ruptura, dicen que es mejor saber la verdad que vivir en una mentira y la verdad es que Steve no comprendía a Nancy, ya que no estuvo tan involucrado en la situación. Además que Nancy descubriera sus verdaderos sentimientos era solamente cuestión de tiempo y tal vez algo de alcohol.

Pero para nuestra sorpresa, Steve tuvo un papel fundamental en esta temporada, fue la resiliencia en persona, lejos de deprimirse pasó la página y construyó una alianza con los niños que resultó en muchas aventuras peligrosas y divertidas. A los fans les gustó tanto la evolución de su personaje que incluso lo apodaron Mom Steve por su actitud protectora con los niños, en especial con Dustin.

En la temporada pasada no pudimos ver mucho de Will, sólo en flashbacks o en escenas cortas, pero esta temporada fue diferente. La actuación de Noah Schnapp fue increíble y aclamada por todos, logró representar la transición de Will a Mind Flayer logrando reacciones opuestas como ternura y miedo en los televidentes.

Parte de lo que hace a la serie única es su banda sonora, la cual logra generar un sentimiento de suspenso, que mantiene al espectador al filo de la butaca y crea el ambiente nerd y aterrador que caracteriza a la serie. También, la incorporación de los clásicos de los ochenta a ciertas escenas las hace nostálgicas e incluso ha provocado que Every Breath You Take, Africa y Waiting For A Girl Like You se vuelvan parte de mis canciones favoritas.

Stranger Things es una serie dramática, no obstante, varias escenas logran sacarnos una sonrisa, algunas de mis favoritas son cuando Steve ayuda a Dustin a guardar un demodog en el refrigerador, cuando Eleven se disfraza de fantasma y la pelea entre los dos Venkman.

A pesar de que la historia está situada en otra época y es ciencia ficción, detrás de las criaturas sobrenaturales, telequinesis y laboratorios, están temas actuales y serios como el bullying, la aceptación de los rechazados y la corrupción por parte de instituciones gubernamentales; por lo que la serie metafóricamente hace un llamado para crear una sociedad más empática y comprensiva.

La segunda temporada terminó igual que la primera, con un “final feliz” y no quedó inconclusa, todos los problemas se solucionaron de cierto modo, pero da un plot twist que deja a los fans ansiando saber qué es lo que pasará después.

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