Recomendaciones para combatir el “Overthinking nocturno”

Todos tenemos algo que nos causa preocupación y hace que nuestros pensamientos den vueltas en círculos sin llegar a ningún lado. Por supuesto, algunas personas no son aprensivas y por tanto, no se ven envueltas en esta situación. Lo último no es mi caso, soy una persona cuya mente nunca se detiene, que “piensa demasiado”, si es que algo así es posible, y mis pensamientos son capaces de arrebatar mi tranquilidad.

Este texto va dirigido a los overthinkers como yo. Compartiré algunas recomendaciones sobre lo que me ha sido útil y al mismo tiempo explicaré cómo me convertí en lectora.

Si es que tengo alguna preocupación, esta decide hacer su aparición durante la noche cuando trato de dormir. Evadirlas durante el día me es más sencillo, pues me encuentro ocupada e interactuando con las personas a mi alrededor.

Hace algunos años, ante mi dificultad para conciliar el sueño, mi mamá sugirió leer un libro antes de dormir.

El primer paso para utilizar la lectura nocturna como apoyo es la elección del libro perfecto.

Mi recomendación es buscar un libro cuya historia esté situada en una época o lugar que nos sea ajeno –en esta clasificación se encuentran también los libros de ciencia ficción–  y asegurarnos de que los problemas de los personajes no se parezcan en nada a los nuestros. No queremos que el libro nos recuerde eso que estamos tratando de olvidar.

Mi último consejo con respecto a la búsqueda es elegir un libro cuyo autor o saga se caracterice por tener historias felices, tranquilas o que sean tan diferentes a nuestra vida cotidiana que no puedan lograr desesperarnos.

Entre todos los requisitos anteriores no debemos olvidar que el libro debe tratar un tema que sea de nuestro interés, pues el objetivo no es que el libro nos aburra tanto que nos quedemos dormidos, sino que el libro nos ayude a despejar la mente de nuestra realidad y la ponga a pensar en algo diferente.

Leer el libro en cuestión sólo por la noche provocará que esperemos con ansias ese momento en el que saltamos a la cama con el fin de retomar la historia. Sin embargo, será una lectura bastante lenta. Probablemente sólo tengamos tiempo de leer dos o tres capítulos y por más buena que sea la trama, debemos aprender a desprendernos.

No queremos que ahora sea el libro quien no nos deje dormir, ya habrá otros libros que llevemos con nosotros a todos lados y que leamos todo el día sin parar.

Si antes de leer este texto ya eras un lector, esta recomendación te quedará como anillo al dedo, pero si no, esta es tu oportunidad para comenzar tu travesía y obtener un beneficio. Recuerda que eres libre de hacer tus modificaciones si a tus preocupaciones les gusta dar presentaciones en las mañanas o en la tardes.

 

Fuente de la imagen: Pexels.

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