Purpurina escribe #6: Flores

Me encuentro de vacaciones, completamente de vacaciones. Decidí no adelantar materias y sólo trabajo uno que otro día cuando me llaman, esta semana no, por ejemplo, pero fue decisión propia, pues debo realizar unos pendientes antes de irme de viaje la próxima semana.

Esta casi absoluta libertad me permite salir por las noches sin tener el pendiente de levantarme temprano al día siguiente. Fue en un momento de estos cuando sucedió este pequeño relato que les comparto hoy.

Albert Dera

Albert Dera

Ya íbamos de regreso a mi casa después de comer unos hot-dogs buenísimos en el parque de Sanjuas. En el cruzamiento a la altura del Club Campestre, nos tocó el semáforo en rojo. Nosotras ocupábamos el carril de la izquierda y a la derecha estaba una pick up manejada por un joven que rondaría por los treinta años.

En el breve lapso entre el rojo y el verde, un vendedor de flores cruzó hasta la camioneta y nosotras, curiosas como siempre, seguimos al hombre con la mirada. El conductor de la pick up, bastante guapetón he de mencionar, bajó su ventanilla y pasó un breve tiempo decidiendo qué ramo de flores comprar. Finalmente eligió y pagó.

El vendedor regresó a su lugar en el camellón y el conductor subió la ventanilla.

Mi prima comentó lo bueno que se le hacía la existencia de los vendedores de flores en la calle, porque así las personas podían comprar un detalle de camino a ver a su pareja, se les haya olvidado o se les ocurra en el momento. No encontré nada que agregar, así que desvíe una vez más la mirada al conductor, fue casi por inercia, como para comprobar lo que mi prima acababa de decir pese a que resultaba imposible verificar si una de las dos opciones era correcta.

Para mi sorpresa, el hombre estaba sonriendo. Se le veía muy, muy feliz. Miró hacia el asiento del copiloto, por la posición del coche no pude ver si su pareja estaba en el asiento o no, así que me incliné tantito para el frente. Iba solo. Supongo que había dejado el ramito allí y la idea de llevarlo de regalo lo ponía de maravilla.

El semáforo se puso en verde y fue el primero en arrancar.

Dichosa la persona que recibió el detalle. ¿Se habrá sorprendido? ¿Los dos habrán intercambiado sonrisas de amor y alegría? Ojalá. Viendo esa cara de felicidad no puedo pensar que llegar con una flor signifique un “disculpa, hice algo malo”, al menos, no en todas las ocasiones, específicamente en esta. Lo digo porque en cierta reunión alguien preguntó cuál creían que era la razón por la cual un hombre llegaba de repente con flores y la mayoría dijo algo similar a una disculpa. Pero no debe ser así, hay chicos detallistas, aunque estén escondidos debajo de las rocas.

Ahora toca rezar por detalles y sonrisas sinceras, de esas que aparecen cuando crees que nadie te está mirando.

 

Imagen destacada: Cody Davis.
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17 Comentarios

  1. 14 julio, 2017 / 5:40 pm

    ¡Hola Olivia!

    ¿El relato lo has escrito tú? Imagino que sí, aunque en ese caso debo decirte que me ha gustado mucho ^^ Me gusta cómo escribes y me gustó el relato. Y sí, es cierto que hay chicos detallistas por naturaleza que no necesitan una “excusa” o pedir disculpas para regalar flores o cualquier otro detalle :’)

    Gracias por compartirlo. ¡Besos!

    • Purpurina
      14 julio, 2017 / 10:59 pm

      En sí… no es un relato, es algo que me sucedió hace unas noches. Literal, es real.

  2. 14 julio, 2017 / 7:41 pm

    Hola, ¡me ha gustado mucho el relato!
    A mí siempre me complica un poco escribir en primera persona porque me da miedo irme por las ramas con cosas que no aportan nada a la historia, así que me ha gustado tu forma de narrar ya que a pesar de ser un relato cortito, uno no se pierde o corta en ningún momento.
    Seguiré atento a los escritos que vayas publicando.

    Un abrazo.

    • Purpurina
      14 julio, 2017 / 11:01 pm

      ¡Muchas gracias! Pues… era un hecho concreto que sucedió, el punto de cuando estás narrando en primera persona es saber qué quieres decir y centrarte en eso. Si te pasas siempre puedes eliminar lo excesos 🙂

      ¡Saludos!

  3. 15 julio, 2017 / 6:03 am

    ¡Hola!

    Que curioso que te pasara eso ¿no?

    Me ha gustado mucho la forma que tienes de narrar los sucesos ¡Lo haces genial! ¿Has pensado en dedicarte a ello?

    ¡Nos leemos!

    • Purpurina
      15 julio, 2017 / 11:36 am

      Bastante curioso, sí. ¿Será una señal del destino?
      ¡Me encanta escribir! Lo he pensado desde hace años y de hecho subo relatos online, pero ajá, está un poco complicado.
      ¡Besos!

  4. Mª Del Mar
    17 julio, 2017 / 7:08 am

    ¡Hola!
    Es bastante curioso que te sucediera eso. Escribes muy bien y bonito, preveo que dentro de poco escribirás algo y lo publicarás.
    Besos^^

    • Purpurina
      17 julio, 2017 / 12:45 pm

      ¡Oh, Dios! Estaría muy genial 🙂

  5. 17 julio, 2017 / 8:02 am

    ¡Holaaa! Anda, un relato <3 Al principio he empezado a leer pensando que era una especie de diario o algo así jajaja Una monada de escrito <3
    ¡Besos desde Tiempo Libro!

    • Purpurina
      17 julio, 2017 / 12:47 pm

      En teoría la sección no es estrictamente un diario, sin embargo, me dedico a poner cosillas acerca de mis escritos o cosas que ronadan por mi cabeza. La veo como un espacio libre 😀

  6. 17 julio, 2017 / 8:02 am

    Hola!! Me ha gustado mucho leer tu relato, a mi también me encanta escribir y se por experiencia propia que no es fácil enseñar una cosa tuya personal pero me gusta mucho como escribes y me parece el tema del relato muy bonito y cotidiano. Un saludo y nos leemos^^

    • Purpurina
      17 julio, 2017 / 12:47 pm

      ¡Muchas gracias!

  7. 18 julio, 2017 / 5:44 pm

    Hola!
    La forma que tienes de escribir me gusta mucho, sobre todo la forma que tienes de expresarte.
    Y es curioso que eso ocurriese de verdad. Aunque como dices no siempre tiene que ser perdonar algo malo. Sino que a veces un detalle nunca viene bien o quien sabe era un regalo algo.
    Gracias por compartir esta experiencia!
    Besos!
    Nos leemos 🙂

  8. 19 julio, 2017 / 7:31 am

    Hola! Es muy curisoso lo que has contado. Pienso que hay muy pocos hombres detallistas…casi están en extinción jijij Gracias por contarnos esta experiencia.
    P.D. Escribes muy bien.
    Saludos

  9. 19 julio, 2017 / 5:07 pm

    ¡Hola! Me pareció muy bonito! A veces no nos fijamos en los pequeños detalles que pasan a nuestro alrededor y que pueden alegrarte el día, saber que hay personas así de dulces por el mundo.
    Nos leemos 🙂

  10. 24 julio, 2017 / 8:59 am

    ¡Hola!
    Me ha gustado mucho la forma en la que escribes, es natural y nada forzada, lo que hace que la lectura sea rápida y amena. Tener un espacio en el blog para poder plasmar tus ideas y expresarte es muy buena idea. 🙂

    ¡Un abrazo!

  11. 29 julio, 2017 / 11:36 am

    Hoola,

    Se nota que disfrutas escribiendo, creo que deberias de pensar en dedicarte a esto jajaj.
    Me parece muy curiosa la historia que te paso, hay my pocos hombres detallistas (y lo que a mi me encanta que sean asi).
    Disfruta escrribiendo.
    Un beso

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