El encanto del primer libro

Andrew Branch

¿Es necesario destacar que nosotros, los lectores, no nacemos siendo lectores? Quizá corra por tus venas el amor y la necesidad de historias fantásticas, dramas y romances espectaculares, o puede que seas más de crímenes y misterios. Es un factor que en definitiva ayudó, sin embargo, insisto, no naces siendo lector. Para empezar, tienes que aprender a leer, ¿después? Elegir el primer libro.

Es quizá el punto más importante de la fórmula perfecta para el nacimiento del lector. Se pueden dar muchos escenarios que guiándome de mi experiencia los dividiré en dos tipos:

La lectura obligada y la lectura libre. La primera es la más peligrosa, ¿quién quiere hacer algo cuando está obligado? Lo más probable es que el sujeto en cuestión termine odiando el libro, pueden suceder dos opciones mínimo: le agarra una animadversión a la literatura… o tarda más en tomar un libro por libre albedrío. Si la suerte está de su lado, el libro asignado será del agrado del sujeto y lo demás es historia.

Ahora bien, la lectura libre tiene un halo mágico y los primeros libros suelen tener historias muy bonitas detrás. Son la piedra angular, el corazón del lector. En mi caso, mi primer libro terminado, del que hablaré a continuación, cuenta mucho de lo que me interesaba en ese momento, lo que necesitaba en ese punto de mi vida: un respiro de la realidad, un escape a un mundo fantástico y lleno de aventuras entre amigos.

Recuerdo muy claro cómo eran los días en ese entonces. Mi vecina —dos años mayor— asistía a la misma escuela que yo y hacíamos ronda para ir a la escuela, a veces hablábamos mucho, otras veces para nada.

La aparición de este libro se dio iniciando noviembre, en un principio no le presté atención, porque los libros no me interesaban. No comprendía la magnitud del regalo que podían darme pues me había costado empezar a leer, en la escuela trastabillaba a cada rato y no me traía gratos recuerdos. Prefería que me los leyeran, como cuando era más pequeña y mamá me leía el primer libro de Narnia. A los nueve años ya nadie se sentaría conmigo antes de dormir a leerme un cuento y yo no tenía la intención de leer.

Pasaron los días y la vecina seguía llevando el libro a la escuela, siempre en su regazo. Yo había aprendido a apartar la mirada de la preciosa portada ilustrada con dos niñas pelirrojas y el verde predominando el paisaje. En uno de esos días, el tío me preguntó:

—¿Te gusta leer?

Y no sé qué respondí, pero la pregunta se me quedó bien metida en la cabeza. No, no me gustaba leer. Siempre pedía libros de Campanita y me los compraban bajo amenaza, tuve dos y nunca los terminé. Me aburría o no entendía las palabras. Al no terminarlos, no los cuento como libros que me abrieran el camino a la lectura.

—Le compré a Pame el libro…

Le pasó la palabra a Pame y ella me contó en breves palabras de qué trataba el libro. Me llamó tanto la atención que pregunté dónde lo vendían. Porrúa. Desconocía su ubicación, papá lo tenía bien ubicado.

Pedí el libro al llegar a casa ese mismo día de la escuela. Me topé con una pregunta: ¿por qué lo quieres leer? Le conté una versión más resumida de la trama del libro. Brujas, gemelas, magia y, claro, ¡dibujos!

A la mañana siguiente el libro ya estaba en la mesa del comedor. Lo empecé en noviembre y lo finalicé en enero, no sé cómo podía leer tan lento. ¿Me gustó? ¡Me encantó! Se convirtió en el primer libro que leí por gusto. Abrió mi necesidad por nuevos mundos, historias más allá de lo real. Quería más magia, quería la continuación de ese libro y tardó seis meses en llegar, todo un suplicio.

¿Cuál era el título del libro? Fairy Oak, el secreto de las gemelas.

Sin él no estaría aquí, ¿cuánto tiempo hubiese tardado en tomar un libro? ¿Qué tipo de lectora sería? ¿Qué tipo de persona sería? Porque los libros te forman, te ayuda a formar lo que te gusta, lo que esperas… muchas cosas se ven influenciadas por lo que lees, por el tipo de lector que te has convertido.

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6 Comentarios

  1. 3 julio, 2017 / 4:09 pm

    Ayyy, ese libro también fue uno de mis primeros. Quise comprar toda la saga pero… sólo tengo ese 😂😂 ¡Me encantó el libro! Estuve casi un mes encantada con todo ese tema.

    • Purpurina
      3 julio, 2017 / 4:12 pm

      Decir que me encantó es poco, jajajaja. Me compré toda la saga, tanto la trilogía original como Los cuatro misterios. Fueron bien lindos, mi sueño es regalarle a mi sobrina su propia colección de esos libros.

  2. 3 julio, 2017 / 4:34 pm

    ¡Hola! Creo que no conozco el libro, pero también empecé como tú: con fantasía. Mi tío me conseguía muchos y son los que más poblan mi estantería. Aunque, si he de preguntarme cómo fue que me interesó leer, no sabría qué respuesta dar. Solo sé que desde que me acuerdo me gusta, así como contar mis propias historias.

    Me alegra que llegara ese libro adecuado para ti, porque en caso contrario quién sabe dónde estarías ahora 😛

    Saludos.

    • Purpurina
      4 julio, 2017 / 10:54 pm

      ¡Holaaa! ¿No? Es de una autora italiana, coescritora de W.I.T.C.H. No sé si te haya tocado ver en algún momento esos cómics, jejejeje.
      Es que… algo tiene la fantasía que te atrapa. Mi estantería igual está repleta de libros de fantasía, creo que son un tercio como mínimo. Llegó un momento en que me prohibieron comprar más…
      Estaría muy lejos probablemente 😛
      Besos 🙂

  3. Cuervo
    3 julio, 2017 / 10:42 pm

    ¿Y quién lo diría? No solo acabaste siendo una lectora, sino con ello, escritora. Qué cambios dan la vida.
    Recuerdo cuando yo leí mi primer libro, jamás lo olvidaré: siempre he sido una persona que busca superarse y tachar metas, una de ellas era leer un libro completo así no me gustara -continuar o no leyendo, sería decisión aparte- y cuando acabé con la última página… bueno, ni quién me pare ahora.
    Se llama “El caballero de la armadura oxidada” uno que sin duda volvería a leer. Y vaya que no me gusta leer lo mismo nunca.

    • Purpurina
      4 julio, 2017 / 10:56 pm

      ¡De hecho! Fue el libro que me hizo pensar que quería hacer a las personas felices por medio de la literatura, al poco tiempo empecé a escribir.
      Ese libro lo leí el último año de la preparatoria, déjame decirte que estoy totalmente de acuerdo contigo, tiene mucha enseñanza y seguro encontraría algo nuevo cada vez que lo tomara de nuevo.

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