Poemas que se quedaron

¿Poesía? ¿Yo? ¡Nunca! O eso decía hasta unos meses, cuando me encontré buscando en Google los mismos versos en más de una ocasión. Lo hacía sin pensarlo y por el puro placer de leer las palabras que tanto me atraían, que me recordaban momentos del pasado o los motivos que tengo para realizar ciertas actividades.

El proceso se dio poco a poco, pasé del “ni me pongan poesía enfrente porque no entiendo pío” a “me gusta y estos aún más”, refiriéndome a los poemas que presentaré a continuación.  Uno de las primeras señales fue mi decisión de pausar la tarea para buscar en Internet los poemas que recordaba haber escuchado o leído en algún momento de la escuela, para mi desgracia, pocas pestañas ocuparon en navegador. Ya se imaginará, lo que no te interesa carece de razones para permanecer en tu memoria y pronto desaparece del registro, bueno, eso me sucedió.

En otra ocasión me encontré disfrutando muchísimo las partes de un libro con versos citados, me derretí con Neruda y “Los amorosos” de Jaime Sabines, siendo éste último una joya que conocí gracias a un vídeo de YouTube. Por el mismo medio conocí “So you want to be a writer” de Charles Bukowski.

Los vídeos pasaron a formar playlists y al final, un par de semanas atrás, los poemas terminaron atrapados en mi libreta personal. Ahora los leo cada que quiero, pues la libreta siempre está en mi mochila de la universidad.

A este punto es indiscutible que me gusta la poesía. Y no me pienso quedar con la corta lista que tengo, pero por el momento sólo compartiré un par de versos de los cuatro poemas que pueden encontrar en mi libreta…

A Margarita Debayle de Rubén Darío

[…]

La princesa no mentía,

Y así, dijo la verdad:

—«Fui a cortar la estrella mía

a la azul inmensidad».

[…]

Y ella dice: —«No hubo intento;

yo me fui no sé por qué.

Por las olas por el viento

fui a la estrella y la corté».

(Leer completo)

Estrofas del poema que mejor representa un momento de mi infancia, en específico mis años en la primaria. Completo es hermoso, sin embargo, estos versos me dejan pensando… los leo y me sacan una amplia sonrisa.

¿Así que quieres ser escritor? de Charles Bukowski

[…]

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti, 

espera pacientemente. 

Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

[…]

A no ser que salga de tu alma

como un cohete, 

a no ser que quedarte quieto

pudiera llevarte a la locura, 

al suicidio o al asesinato, 

no lo hagas. 

A no ser que el sol dentro de ti 

esté quemando tus tripas, no lo hagas. 

Cuando sea verdaderamente el momento, 

y si has sido elegido, 

sucederá por sí solo y

seguirá sucediendo hasta que mueras 

o hasta que muera en ti.

No hay otro camino. 

Y nunca lo hubo. 

(Leer completo en español)

Si algo no ha cambiado desde hace ya más de diez años, es mi pasión por escribir cuentos, novelas cortas y cualquier texto de ficción. Era estudiante de secundaria cuando una chica compartió este poema (en formato de video) en Facebook. Desde ese momento se convirtió en la medicina ideal para los días que estaba decaída o no encontraba fuerzas para escribir.

Extra: dejo un video que encontré del poema en su idioma original (inglés).

La duquesa Job de Manuel Gutiérrez Nájera

[…]

Mi duquesita, la que me adora,

no tiene humos de gran señora:

es la griseta de Paul de Kock.

No baila Boston, y desconoce

de las carreras el alto goce

y los placeres del five o’clock.

Pero ni el sueño de algún poeta,

ni los querubes que vio Jacob,

fueron tan bellos cual la coqueta

de ojitos verdes, rubia griseta,

que adora a veces el duque Job.

[…]

(Leer completo)

Las palabras de un enamorado y el reflejo de una época que no viví. Despierta mi imaginación y es fácil transportarse al México de Gutiérrez Nájera. No hay explicación más amplia para este poema, lo estudiamos en el colegio (segundo de preparatoria) y por primera vez un poema no me dio sueño… Dios mío conmigo.

Los amorosos de Jaime Sabines

Los amorosos callan. 

El amor es el silencio más fino, 

el más tembloroso, el más insoportable. 

Los amorosos buscan, 

los amorosos son los que abandonan, 

son los que cambian, los que olvidan.

[…]

(Leer completo)

Y de paso… Jaime Sabines leyendo el poema.

Que me derrito, digo. Cada vez me enamoro más de lo que dice, de la situación y del amor en sí. Para mí representa un ciclo (del amor), pasamos del dolor para terminar en la felicidad. Puedo estar errada, y definitivamente lo estaré en algún punto, pero es lo que a mí me transmite.

Es probable que el día de mañana mi libreta tenga más poemas, porque siento que esto va para largo y qué bueno, cuando llegue ese momento espero recordar hacer una entrada actualizando mis versos favoritos (de la nueva tanda).

Sin más por agregar… ¡hasta pronto!

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