De Londres y magia: A Darker Shade of Magic

Imagina que no tienes nada, mas que el sueño de zarpar en un barco, pero, para acabarla de amolar, este sueño (por una razón que ya no recuerdo y prefiero no spoilear) se viene abajo. Cuando te das cuenta estás enredado en una peculiar situación que trasciende los límites de las leyes de este universo. Una piedrecilla con un poder arrollador y un muchacho, Kell, quien bien podría tener heterocromía, son los causantes de todo ese alboroto y tú, ¿por qué no?, decides por tus propios cojines que serás parte de esa misión imposible a la que yo llamo “devolver la piedrecilla a un Londres tan negro como su alma”. Sí, el alma de la piedra, porque las piedras también tienen alma (¿?).

Eso, mi querido amigo, es suicida en muchos sentidos. ¿Por qué? Bueno… deja te explico este maravilloso mundo literario que me dejó abobada un buen tiempo, uno que pese a ser construido en un sólo libro queda como guante. En definitiva, Schwab se la voló.

Intentaré explicarlo de la manera más sencilla… existen cuatro mundos distintos: Grey London, Red London, White London y Black London. Sin magia, en esplendor, en decadencia y… presumiblemente muerto, respectivamente. En un momento del pasado los habitantes de estos mundos podían cruzar de un Londres a otro, hasta que se dio una crisis (llamémosla así) de magia y los caminos (¿interdimensionales?) se cerraron para protegerse, permitiendo de esta forma que sólo los Antari (como Kell) puedan viajar.

Fin de la explicación del universo, más información significaría quitarle el chiste al asunto, y les juro, este libro debe leerse tomando en cuenta un par de cosas:

  •    Es un poco lento al inicio, pero es entendible. Victoria se toma su tiempo para construir el universo, te explica cada Londres con detalle, dándole un sabor particular a cada uno.
  •    Si eres como yo, al principio no sabrás qué onda con las cosas. No desesperes, todo cobra sentido en un punto de la historia, así que no sueltes el libro. Sigue, tendrás una recompensa. Yo no podía soltar este libro una vez que pasé la página 100 o 150.

Mi favorito, por obvias razones después de leer el libro y conocer el estado de esplendor de la magia en ese Londres, fue Red London. Para mí es una caja de monerías y nunca sé qué esperar de él, salvo, claro está, magia.

Junto a Lila aprendemos a querer este mundo, de paso también adquieres cariño por este personaje tan fuera de serie. Ladrona por necesidad, Delilah es un personaje femenino al que no quise matar desde el inicio, cometió errores, sí, pero no de esos garrafales y estúpidos que cometen otras protagonistas. De hecho, es bastante ingeniosa y me encanta su espíritu de lucha. Ella no se acongoja frente al peligro, en realidad, varias veces es medio (muy) suicida en sus planes.

Vale, vale. Releyendo esto parece que la historia se centra en Lila y (mi querido) Kell se queda en segundo plano. Gran error. Sin Kell, y su mundo, estaríamos tirados en Grey London sin saber que es… Grey London. El libro es esencialmente una historia contada desde la perspectiva de Kell, quien resulta tener una acompañante en su misión. No puedo evitar pensar que es un personaje enigmático en todos los sentidos, sabemos cosas específicas de su pasado (y pocas) y a mí, que me encanta tener una amplia base de datos acerca de los personajes, me provoca leer en busca de esa información.

Sabemos que Kell lo ha tenido todo, creció como parte de la familia real de Red London, su mejor amigo es el príncipe, por quien haría cualquier cosa para salvarlo, y sin embargo, Kell quiere más. No por codicia, sino por esa necesidad de llenar un espacio en él. Es una mezcla interesante de leer, al igual que esa lealtad y el sentimiento de responsabilidad que podemos apreciar a lo largo de todo el libro. Este hombre puede llegar incluso a ser un poco autodestructivo cuando se trata de proteger a las personas que le importan.

Lean el libro, neta, es una joyita. Tiene de todo, menos una fuerte dosis de romance empalagoso, hay escasas muestras de afecto a decir verdad, pero las pocas se aprecian. En este libro prefiero que el factor romance quede alejado, soy una romántica empedernida, pero aquí le quitaría parte de esa magia. No viene al caso, estaría fuera de lugar. Aquí encuentras ladrones, piratas, magia, hermanos malvados (like, muy malvados) y una hermosa dosis de acción bien narrada.

Juro que no se arrepienten… si les gusta el mismo tipo de libros que a mí, ¡ja!

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